Soy consciente de que las personas actuamos de forma irracional, o algo parecido, prácticamente cada día. Pero aún así me sorprendo cuando veo estos comportamientos reflejados en números.
Exactamente eso me ocurrió hace unos días al descubrir que los futbolistas pretenden ser más alto de lo que son.
Podéis comprobarlo en el histograma con la altura (declarada) de todos los jugadores que participaron en el mundial de Sudáfrica.

Nota: la gráfica inferior representa el «error» entre el histograma y una media móvil de los datos (un suavizado). He estandarizado ese error expresándolo en desviaciones típicas para destacar valores anormales.
Hay una escasez evidente de jugadores de 179 centímetros, mientras que un montón de ellos dicen medir 180 cm. Ocurre algo similar en la frontera de los 170 y 190 cm. Un dato habla por si solo: habría el triple de jugadores de {170, 180 o 190} que jugadores de {169, 179 o 189}.
Esa discrepancia dificilmente pueda deberse a un fenómeno «natural» y sugiere que los jugadores mienten, o se engañan, para exagerar su altura.
Por qué exagerar tu altura
Lo primero que pensé fue que mentir sobre su altura era un comportamiento irracional, uno no crece sólo deseándolo, sin embargo, un futbolista sí tiene razones para exagerar su altura.
Por un lado, como explican en Freakonomics, exagerar nuestra altura puede engañar al rival; podemos intimidarlo, si es más bajo, o evitar que descubra su ventaja, si es más alto. Una mentira de un centímetro puede parecer irrelevante, pero hay que recordar que el rival es una persona, y que las personas no siempre somos racionales al enfrentar cifras.
El otro factor está igualmente despegado del juego y de su física, se trata de la autoestima. Si fuésemos robots, o seres racionales, preferiríamos conocer exactamente nuestra altura, nuestra verdadera capacidad. Pero no lo somos. Al contrario, es posible que un jugador que se cree más alto, sin serlo, mejore en confianza y aumente su rendimiento.
Paradójicamente, el hecho de que las personas seamos irracionales transforma en racionales comportamientos que de otro modo no lo serían.
Nota. Otro artefacto podría estar reflejándose en los resultados del histograma: la conversión de cifras de pulgadas a centímetros. Eso podría explicar los picos en otras cifras, como el 175 cm.
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