El domingo leí en el Mundo (artículo de pago) una entrevista a Joseph Engelberger, uno de los padres de la robótica (aunque se trata de una paternidad controvertida). Engelberger, que hoy tiene 80 años, fue el creador en la decada de los 60, del primer robot industrial, el “Unimate“. Un par de datos curiosos: le costo mucho encontrar financiación; despues de solicitar fondos a 47 compañias, se embarco en el proyecto el director de una compañia de ferrocarril ¡polaca!. Años despues, lo acabaron instalando en General Motors, Ford y Chrysler. Incluso el unimate tuvo sus 15 minutos de fama gracias a la televisión. No sorprende oir que Engelberger es aficionado a la ciencia ficción, incluso amigo de Isaac Asimov. Aunque al contrario que este, Engelberger es más partidario de robots no humanoides. Como el mismo dice:
“Hay dos escuelas en esto de la robótica: los Asimovs y los Bradburys. Asimov creía que un robot debía ser lo más parecido a un ser humano. Bradbury pensaba que una casa entera podía ser un robot”
Incluso menciona un fantástico relato de Bradbury sobre una casa robotizada que sobrevivía a una guerra nuclear y continuaba funcionando por si misma ajena a la desaparición de los hombres que la habían creado.
Etiquetas: asimov, bradbury, engelberger, robótica


4 respuestas hasta ahora ↓
1 Nachete // May 16, 2006 a las 13:04
Yo he leído ese relato, forma parte de las Crónicas Marcianas, y es muy bonito
2 Carlos // May 16, 2006 a las 17:48
Ok chicos, me apunto la referencia
3 KikoLlan // May 16, 2006 a las 20:02
¡Buena memoria Nacho!, yo lo he tenido que buscar en google (como veras en mi nuevo post)
4 Emilio // May 17, 2006 a las 22:03
Hombre, yo incluiría una tercera clase de robots, posiblemente mucho más importante que las otras:
Besad
mi brillante culo metálico!
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