La selección natural no es un proceso casual. Pues el entorno determina qué rasgos pasarán con mayor frecuencia a las futuras generaciones, y al decir «rasgos» estamos diciendo «genes inductores de esos rasgos».[…] Lo que queda de la selección es lo que, habiendo variado casualmente en la dirección más afortunada, encaja bien en el entorno. ¡Pero no es casual que encaje! Lo casual es la variación, no la adaptación.
(Paul Moresby, trás «The God Delusion» de Richard Dawkins)
Este es el argumento a emplear contra la intuitiva suposición de que «todo esto no puede haber surgido por casualidad», que suele desembocar en «todo esto lo ha tenido que hacer Alguien».
Como argumento anti-casualidad me parece excepcional. Pero ¿vosotros catalogaríais la selección natural como un proceso determinista? Yo creo que, siendo rigurosos, el hecho de que exista una componente aleatoria (mutaciones), hace que el proceso sea no-determinista. Pienso que si reinicializáramos la vida, la evolución podría discurrir por camino totalmente diferentes. Basta con asumir que no existe una única secuencia de mutaciones exitosa (lo que parece más que razonable).
Vamos, que sería más correcto decir que: la selección natural no es un proceso casual porque el entorno dirige o encauza la adaptación (las especies no evolucionan al azar, sino que siguen el rumbo que el entorno impone).
Nota: De hecho los algoritmos genéticos, que son algoritmos de búsqueda inspirados en la selección natural, se catalogan como Heurísticos (en oposición a los métodos deterministas).
Nota: ¿Alguien me puede decir como poner este signo »?
[disclaimer No tengo ni idea de biología evolutiva, así que no me hagáis ningún caso y si podéis corregirme, mejor aún].
Etiquetas: citas, determinismo, Moresby, Richard Dawkins, selección natural


9 respuestas hasta ahora ↓
1 manuel // Jan 19, 2007 a las 17:15
Siempre te puedes preguntar entonces si hay “alguien” que dirige el entorno, para que dirija a las especies en su evolución. Nunca podremos probar la existencia de ese “alguien”, pero tampoco podremos probar la “no existencia”, sencillamente porque no entra en el marco de la ciencia.
2 manuel // Jan 19, 2007 a las 17:58
Para poner el signo « y el » debes mantener pulsado alt y luego 174 o 175 respectivamente (el querido y viejo ASCII)
3 pinar // Jan 19, 2007 a las 21:22
Puede que ya lo hayas hecho, pero si no es así, a mi el libro que más me ha ayudado a entender la evolución ha sido “El gen egoísta”, como supongo que sabras de Richard Dawkins.
Te dejo un poquito de spam, a ver si picas
http://joseluispinar.blogspot.com/2006/10/richard-dawkins.html
4 KikoLlan // Jan 20, 2007 a las 11:39
«Gracias Manuel»
En cuanto a “El gen egoísta”, hace tiempo que tengo ganas de leerlo. De hecho casi lo pedí ayer a Amazon, pero a última hora se calla de la cesta
He visto los videos en tu anotación, les echaré un vistazo si saco un rato. A mi, como a ti, el militarismo ateo tampoco me hace mucha gracia. Sin leer su último libro, “A God Delusion”, no puedo juzgar sus razones, pero a priori el agnosticismo me parece una postura más científica.
5 Ponzonha // Jan 22, 2007 a las 08:32
Como dice Manuel, este tipo de argumentaciones no son válidas pues la ciencia no puede demostrar la no existencia de nada. Un profesor mío de genética solía decir que no se puede probar que las hadas no existen. Cuando alguien le decía que no existen, el sólo decía: Sí, sí, tienes una al lado. Si el alumno decía que no la veía, el profesor decía que su predisposición a no verla la asustaba. Es una reducción al absurdo un poco jocosa, pero realmente es uno de los argumentos más empleados para atacar a la evolución o los transgénicos (no se puede demostrar que no son peligrosos)
6 Carlos // Jan 22, 2007 a las 10:00
Kiko dice: las especies no evolucionan al azar, sino que siguen el rumbo que el entorno impone Eso creo que es cierto sólo en parte. La atmósfera terrestre tiene la composición que tiene por los seres vivos que producen oxígeno. La temperatura de la tierra está regulada por los microorganismos productores y consumidores de CO2. Así cuando hablamos de grandes periodos de tiempo también el entorno evoluciona por donde la vida quiere. Por eso se hablaba de terraformar planetas. Sembrar vida y que esta modifique el entorno del planeta convirtiéndolo cada vez en un entorno más amigable. Ésta es la hipótesis hipnotizadora de la teoría de Gaia de Lovelock.
La verdad es que creo que los científicos se tiran muchas veces a la piscina cuando ven algo que parece tener sentido. Como lord Kelvin (el de los grados) que fechó científicamente la edad del Sol en 100 millones de años como mucho. Ya que no conocía la energía atómica y si iluminaba por combustión no podía llevar más tiempo encendido sin agotar el combustible.
También tenemos a Einstein con su constante antigravitacional que evitaba que el universo se desparramase o colapsase.
Así que creo que hay que coger con pinzas lo que dicen las teorías, pues son algo serio, pero no inamovible.
7 kikollan // Jan 22, 2007 a las 10:29
Aclaro: no decía que fuera un argumento de la “no existencia”, sino la refutación de un argumento de la “existencia”.
8 kikollan // Jan 22, 2007 a las 10:40
“Así cuando hablamos de grandes periodos de tiempo también el entorno evoluciona por donde la vida quiere.”
Carlos, aunque veo claro que los seres vivos modifican y alteran el entorno, no veo causalidad. Me explico, los seres vivos no alteran el entorno para adaptarlo a ellos, sino que provocan cambios colaterales.
Yo sigo viendo al entorno como la guía de la evolución, aunque exista un realimentación. La vida se adapta al entorno para perpetuarse, pero su misma presencia desencadena cambios en el entorno que la obligan a cambiar de nuevo. El equilibrio no dura demasiado.
De otro modo, si el entorno fuera inmutable, ¿la evolución podría llegar a un punto de equilibrio?
9 Carlos // Jan 22, 2007 a las 11:36
No creo que sea un efecto colateral que los seres vivos modifiquen su entorno. Hay dos formas de sobrevivir que es de lo que se trata. Adaptarse al entorno o cambiarlo a lo que a mí me gusta. No por ser más sencilla una tiene que ser mejor que la otra. Los humanos de hecho (occidentales sobretodo) somos propensos a modificar nuestro entorno hasta dejarlo como a nosotros nos gusta. Pero estaríamos en un error si nos consideramos especiales por eso. Las levaduras (amigas tuyas
) tienden a producir alcohol que es veneno para el resto de bichos no como efecto colateral sino para estar más a gusto en su entorno. El oxígeno se cree que se formó por la misma estrategia.
Qué si soltásemos unos cuantos bichos en un planeta sin vida y volvemos dentro de millones de años a ver que ha pasado… no tengo ni idea de si nos encontraremos con una atmósfera como la terrestre. A lo mejor nos encontramos con océanos llenos de alcohol y una atmósfera llena de cloro. Pero si que creo que encontraremos elementos reguladores de dichos elementos y que la vida estará perfectamente adaptada a este entorno (que no se parecerá mucho al entorno sin vida). Bueno sería un experimento muy interesante de hacer alguien se anima?
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