
Creo que mi mayor prejuicio es hacía las personas sin aficiones. No puedo evitarlo—o más bien no quiero—pero la gente a la que no le gusta nada en particular me da mala espina.
Podría explicar mis razones, pero no hace falta porque he encontrado un poema del genial Borges que, como siempre, dice mucho con muy poco.
Los Justos
“Un hombre que cultiva un jardín, como quería Voltaire.
El que agradece que en la tierra haya música.
El que descubre con placer una etimología.
Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez.
El ceramista que premedita un color y una forma.
Un tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada.
Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto.
El que acaricia a un animal dormido.
El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho.
El que agradece que en la tierra haya Stevenson.
El que prefiere que los otros tengan razón.
Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo.”
En definitiva, esa es la gente que quieres tener cerca—gente que te hable de su jardín o de las bondades de Stevenson; gente que te enseñe a jugar al ajedrez o te diga el nombre del animal que duerme.
Vía | Carlos Luna enlazando un artículo de Hernan Casciari y destacando que éste cite a Borges (lo que me obligó a seguir el enlace en busca de la cita).
PD. Cuando digo mi mayor prejuicio, estoy dando por supuesto mis prejuicios hacia asesinos, violentos y demás obviedades.
Etiquetas: aficiones, borges, los justos


5 respuestas hasta ahora ↓
1 Pepe // Dec 4, 2007 a las 10:25
Vaya, me identifico con tu prejuicio completamente!
El problema es que yo no puedo explicar mis razones, al menos sin resultar ofensivo (quizá sea por eso que no tengo un blog).
Buena entrada y gracias por la oportunidad de sumarme a la causa.
2 KikoLlan // Dec 4, 2007 a las 14:12
Jaja, si nos juntamos suficientes podemos crear un lobby reaccionario
3 luis // Dec 19, 2007 a las 00:20
El poder de la serie es francamente impresionante! Me has dejado de piedra, ¿cuál es la probabilidad de que pongamos el mismo poema con “sólo” unos quince días de separación…? Bueno, bien mirado no son pocos días, pero sigue siendo difícil… Otro dato curioso podría ser que conocí la web de Hernán Casciari hace relativamente poco, por medio de CPI, y veo que la citas… Pero supongo que eso es buscar la serie donde no la hay… Te dejo la historia de cascuari de los canelones, por si no la conoces: http://orsai.es/2007/04/canelones.php
Tampoco me ha costado encontrar tu fin de semana freak, y menos mal que lo escribiste en marzo, porque yo hace a penas dos días me despaché agusto en favor de lo freak…
Que te vaya bien kiko, ya me pasaré por aquí, ¡arriba la serie! (por si acaso…)
4 KikoLlan // Dec 19, 2007 a las 12:52
Pues la verdad es que es bastante casualidad sí—no suelo incluir muchos poemas por aquí. Y no sabía que el poema se cita en el libro de Savater.
Me he dado una vuelta por tu blog también. Yo soy un auténtico fan de “El guardian..” y Houellebecq fue mi gran descubrimiento de 2006. Uno de los tipos que más he leído en los dos últimos años. Si admites una recomendación, y viendo lo que tenías en tu página, dale una oportunidad a James Salter.
PD. Por cierto, muy bueno la historia de Casciari.
5 Compras: Un montón de juegos y El arból de la ciencia // Feb 4, 2008 a las 12:06
[…] Solo he leído unas páginas y jugado a uno de los juegos, pero tiene una pinta estupenda. Lo que más me gusta es que no es una simple recopilación de juegos y reglas, sino que el autor los presenta y describe, y como dice Pedro, puedes sentir lo mucho que disfrutaba Sid Sackson con los juegos. En cierto modo, me parece un buenísimo tributo a la gente con aficiones. […]
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