Mañana salimos para León. He pasado el fin de semana en casa, resolviendo unos asuntillos y visitando a mi familia, pero mañana es día de carretera.
Habíamos pensado en un viaje de estilo turista-americano-años-treinta o aristócrata británico del XIX, es decir sin reserva ni destino definido. Pero en el nuevo milenio los romanticismos no son nada sencillos: la semana santa es sinónimo de “completo” y es casi imposible encontrar alojamiento, y mucho menos improvisarlo. Es una lástima, porque añoro la sensación de disponer de mucho tiempo, de tomar las cosas con calma y no tener la necesidad de gestionar tu tiempo de ocio como si fueras tu propia secretaria.
Estoy bastante seguro de que tendré internet, al menos a través del móvil y el 1.2€ de yoigo, así qué esto no estará abandonado y publicaré a lo largo de la semana. En cualquier caso, si cabe la posibilidad de que conteste comentarios con retraso.
P.S. He escrito esta entrada desde el ipod touch, a cuyo no-teclado ya le voy cogiendo el punto.
Etiquetas: Sin etiquetar


0 respuestas hasta ahora ↓
Todavía no hay comentarios...Llena el formulario abajo para ser el primero.
Deja tu comentario