Siempre he aborrecido a los ricos, pero adoro el aprendizaje, la ciencia, el intelecto y la mente. Aunque me haya puesto en todo momento de parte de los más desvalidos, también he creído en el principio de la aristocracia.
Daniel Kahneman estudió matemáticas y psicología, pero acabo ganando el Novel de economía1. Pero hoy no voy a hablar de eso, sino a contar una anécdota que lo tiene por protagonista y que es de mis favoritas.
En los años 60, Kahneman se encontraba dando una clase sobre psicología del entrenamiento a instructores de vuelo de las fuerzas aéreas de Israel (Kahneman nació en Tel Aviv). Probablemente sorprendido de que los instructores gritaran e insultaran a sus alumnos hasta hacerlos llorar, contó a la clase que ciertas investigaciones con palomas habían demostrado que la recompensa era un motivador mejor que el castigo.
Al oir eso, un instructor de vuelo estalló:
Con el debido respeto señor, lo que usted dice es para los pájaros.
Y acto seguido, y de forma acalorada, el instructor explicó que los pilotos en formación casi siempre lo hacían peor en su siguiente vuelo si se les alababa, pero que tendían a hacerlo mejor justo después de haber sido abroncados.
Kahneman se dio cuenta de que estaba cara a cara con un error muy generalizado: el instructor creía que sus alabanzas o críticas causaban los resultados de sus alumnos en sentido contrario. En realidad, Kahneman sabía que que el azar por si solo dicta que un resultado inusualmente bueno o malo se sigue típicamente por otro más ordinario. Es lo que los estadísticos llaman “regresión a la media“.
Como dice Jason Zweig, ese es el mismo fenómeno que explica porqué los fondos de inversión más rentables un año suelen obtener resultado decepcionantes al siguiente. Pero, como le ocurría al instructor de vuelo israelí, la mayoría de inversores fallan al no reconocer el poder de la regresión a la media.
La anécdota es un buen ejemplo de nuestras deficiencias frente a la toma de decisiones diarias: pecamos de exceso de confianza y tendemos a sobrevalorar el efecto de nuestras acciones y a despreciar el poder del azar.2
for the first time in recent history a generation of French citizens aged between 20 and 40 can expect a lower standard of living than the one before. ‘Mileuristas or babylosers: it’s the same story’.
In 1973, only 6 per cent of recent university leavers in France were unemployed; now the rate is 25 to 30 per cent; salaries have stagnated for 20 years while property prices have doubled or trebled, though the overall proportion of French people living in poverty has not changed. […] in 1970, salaries for 50-year-olds were only 15 per cent higher than those for workers of 30; the gap now is 40 per cent.
‘The big determinant in France now of success is not your educational level but the wealth of your parents, if they can support you during your twenties as you fight your way into a closed employment market.’
Lo que más me ha llamado la atención es el último párrafo. Aquellos con padres acomodados consiguen un primer empleo mejor, gracias a una buena red de contactos, y compran mucho más barato sus casas y sus coches —no pagan tantos intereses. Habrá otras ventajas, pero esas son las que primero se me han ocurrido. ¿Los derechos de cuna recuperan fuerza?
1. Estos días es la feria del libro antiguo en Alicante. Estuve el martes por allí y me traje un montón de libros. Para los aficionados a la ciencia-ficción: en uno de los stands tienen completa lacolección de Orbisa 3€ cada libro. Bueno, la tenían completa, ahora le faltan 14 libros que están aquí en mi casa. Estuve tentado de llevarme los 100, pero mucho los tengo en otras ediciones y me contuve. Para los que no tengan una colección grande, o quieran iniciarse, pueden llevarse 10 o 15 clasicazos por 40€ —el precio de dos libros en tapa dura—: «Un mundo feliz», «Ubik», «¡Tigre! ¡Tigre!», «El fin de la eternidad», «2001: Una odisea en el espacio», «El sol desnudo», «El hombre en el castillo», «Amos de títeres» , «Estación de tránsito», «Fahrenheit 451», «Mundo anillo», «Los robots», «Un caso de conciencia», «El planeta de los simios», «Tropas del espacio», etc.
2. He descubierto porque me gustan las bitácoras que, como ésta, no tienen una temática definida: son las mejores para descubrir cosas nuevas. En una bitácora personal el autor habla de todo lo que le gusta, por eso al leerlos te encuentras con mundos desconocidos. Si solo lees bitácoras temáticas, acabas leyendo siempre sobre lo mismo.
3. Acabo de descargar la versión de mac de phun, un sencillo simulador físico muy divertido. Lo probé haces unas semanas en PC y ahora lo revisito en mi mac. Es idéntico a su versión windows… pero mucho mejor
Leo en Golem Blog una reflexión inquietante de Edsger Wybe Dijkstra:
La tarea de la universidad no es ofrecer lo que la sociedad demanda, sino lo que la sociedad necesita. Las cosas que la sociedad demanda son, en general, bien conocidas, y para ello no necesitas una universidad, la universidad tiene que ofrecer lo que nadie más puede proveer.
Estos día la universidad se está transformando —al menos nominalmente— con el objetivo de dar una formación orientada a la incorporación efectiva al mercado laboral. Es decir, para generar los profesionales que demandan los empleadores.
Pero, ¿que ocurre con los profesionales que la sociedad necesita pero que la empresa no demanda?
Hace unos días recibí en mi cuenta personal un correo publicitario de Pay-Pal que decía más o menos lo siguiente:
Estimado Kiko:
¿Ya sabe qué regalar el día de la madre?
Se da la circunstancia de que mi madre murió hace cinco años, lo que hace que el mensaje sea poco apropiado. De hecho lo recibí el día siguiente a su cumpleaños, lo que lo hace aún más inconveniente.
Tampoco es que la cosa sea de juzgado de guardia, pero me parece un error desde el punto de vista de marketing. Pensad que no se trata de un mensaje indiscriminado —como un anuncio en TV o una valla publicitaria— sino de uno que recibo en mi propio buzón de correo. Mi impresión es que el mensaje —como acción de marketing— ha tenido el efecto contrario al buscado: no solo no van a conseguir una venta, sino que además mi percepción de la marca se ha deteriorado.
Asumo que el envío de un correo personal busca una mayor cercanía entre el cliente —yo— y la empresa: Pay-Pal tiene el detalle de recordarme que se acerca el día de la madre, e incluso me sugiere que podría comprar flores, perfumes o complementos. Pero en mi caso lo que consiguen es evidenciar lo contrario, que Pay-Pal no me conoce en absoluto.
P.S. Seguramente echen mano de la fría estadísticas antes de enviar estos correos; rastrearán su base de datos y elegirán clientes dentro de cierta franja de edad, para minimizar el número de huérfanos. Así garantizan que el balance del mailing sea positivo: el efecto favorable que se consigue con la mayoría de no-huérfanos compensará el daño de los envíos inapropiados. Aunque seguro que en esos cálculos no contemplan la posibilidad de que dicho daño se difunda a través de una bitácora… ventajas de la simetría informativa.
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En Silicio es un blog personal, escrito por KikoLlan, un joven investigador y doctorando (contactar).
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