Leo en microsiervos sobre un curioso efecto psicológico: la gente es reacia a intercambiar billetes de lotería. Y es curioso porque, obviamente, si dos personas intercambian un billete de lotería antes del sorteo, la probabilidad matemática de ganar sigue siendo la misma para ambos.
Peor hay más cosas curiosas:
… los autores [del estudio que analiza la cuestión] descubrieron que la gente tiende a pensar que los billetes que se le dan a otra persona como intercambio tienen más probabilidades de ganar…
… este efecto se produce porque el mero acto de imaginar que el billete intercambiado pueda resultar premiado aumenta la creencia de que dicho evento pueda suceder.
Por otro lado, el concepto de «aversión al riesgo» puede proporcionar una explicación alternativa de por qué la gente es reacia a intercambiar lotería.
Nuestra «irracional» aversión a la pérdida
Como explicaba Kahneman, ganador del Nobél de economía, las personas preferimos evitar pérdidas que conseguir ganancias («aversión a la pérdida»).
Volviendo al billete de lotería: podríamos decir que las personas preferimos renunciar a ganar con el billete intercambiado, que arriesgarnos a perder dando el nuestro… por que tenemos aversión a la pérdida.
Como apunta Raúl en los comentarios, otra explicación nos la proporciona el concepto de «endowment effect» que sostiene que la gente valora más un bien si este es de su propiedad. Es decir, sentimos que nuestro billete, solo por ser nuestro, tiene más probabilidades de tocar que el resto.
Este tema —lo poco racional que puede llegar a ser nuestra conducta— me encanta… siempre me hace reflexionar sobre cómo y por qué han evolucionado estas formas de comportamiento.
¿Alguien conoce otros ejemplo? Es que estoy pensando en una recopilación.
Anotaciones relacionadas:
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Via: Microsiervos


24 respuestas hasta ahora ↓
1 Topo Universitario // Nov 10, 2008 a las 01:57
Busca información acerca de la tarea de las cuatro tarjetas. Eso debería darte para un buen post.
2 echevarri // Nov 10, 2008 a las 17:38
En su momento le di vueltas al tema, Hay gente para la que el riesgo es cubrirse con un seguro o con un futuro….
http://www.rankia.com/blog/echevarri/2007/10/las-hipotecas-multidivisas-y-el-museo.html
3 Raúl // Nov 10, 2008 a las 20:17
Hola Kiko,
Una cosa: Kahneman y Tversky llamaron ‘loss aversion’ al hecho de que nuestro bienestar se reduce más cuando perdemos x euros que lo que crece cuando ganamos x euros. Creo que es a esto a lo que te refieres, y no a ‘risk aversion’. En microeconomía, esto último quiere decir que preferimos obtener x euros seguros que jugar una lotería cuyo valor esperado sean x euros.
Y más que por aversión al riesgo o por aversión a las pérdidas, la reticencia a cambiar boletos de lotería podría explicarse por el ‘endowment effect’ (valoramos más una cosa cuando es nuestra). En wikipedia tienen una entrada sobre este efecto.
Enhorabuena por tu blog.
4 Kiko Llaneras // Nov 10, 2008 a las 21:04
Topo, me lo apunto
Echevarri, interesante el tema de la multidivisa… y bochornoso lo de las esculturas, se me había olvidado el asunto.
Gracias, Raul, por el apunte. La aversión a las pérdidas de Kahneman —el que prefiramos evitar pérdidas a adquirir ganancias— conduce a la aversión al riesgo cuando evaluamos posibilidades. Al escribir la anotación he intentado no incluir los dos conceptos, por simplificar, pero releyendo veo que acabe cayendo en una imprecisión. Lo corregiré.
En cuanto al «endowment effect», me gusta la explicación que proporciona del fenómeno. No conocía el término, aunque lo cierto es que lo he visto en acción muchas veces… incluso en mis propias carnes
Aunque sigo viendo la aversión a la pérdida como una posible explicación: la insatisfacción que nos produciría perder nuestro billete ganador es mayor que la satisfacción dada por conseguir el billete con premio. Eso nos hace tener aversión al riesgo y preferir no cambiar billetes.
Saludos a todos,
5 BioMaxi // Nov 11, 2008 a las 13:42
http://lacomunidad.elpais.com/apuntes-cientificos-desde-el-mit/2008/11/9/tu-companero-ideal-ligar-
6 BioMaxi // Nov 11, 2008 a las 13:43
Vaya, se me escapó el comentario antes de tiempo. No te dejes llevar por el nombre del post, el artículo te va a interesar bastante
7 Raúl // Nov 11, 2008 a las 14:27
Hola Kiko:
Permíteme que me ponga un poco puñetero (más que nada porque el tema me gusta mucho). Aversión a la pérdida no significa que prefiramos ganancias a pérdidas, lo cual es cierto pero no deja de ser obvio. Significa que las pérdidas afectan más a nuestro bienestar que las ganancias (si los importes absolutos de ambas son iguales, se entiende).
¿Preferimos nuestro boleto de lotería al de la otra persona por aversión a la pérdida o por aversión al riesgo? Bueno, ambos boletos tienen la misma probabilidad de perder y de ganar, y los premios asociados y coste del boleto son idénticos. Por tanto, ni la aversión a la pérdida ni al riesgo pueden explicar la preferencia por una y otra cosa. Como dicen en microsiervos, podría ser que pensemos que nuestro número tiene más probabilidad de ganar (‘me gusta más ese número’). Pero yo tiendo a decantarme por el ‘endowment effect’, porque pienso que incluso aunque nos demostraran que la probabilidad de ganar es identica para ambos, preferiríamos nuestro boleto.
Otros ejemplos de ‘endowment effect’ son la manía que tenemos de guardar cosas inútiles, muchas veces a un coste grande. Llegamos a pagar un pico por tener un trastero cuando sabemos perfectamente que las cosas que guardemos en él tienen un valor menor que el propio trastero….
¿O preguntas por ejemplos de aversión al riesgo?
8 Kiko Llaneras // Nov 11, 2008 a las 21:34
Raúl, para eso están los comentarios… además, al final, lo mejor de En Silicio es que aprendo mucho.
Vamos a ver si lo he entendido todo bien:
Aversión al riesgo: tendencia a evitar el riesgo cuando evaluamos posibilidades (ej. entre tener 100€ o apostar a un juego cuya ganancia esperada es también 100€, preferimos no jugar).
Aversión a la pérdida: significa que las pérdidas afectan más a nuestro bienestar que las ganancias. Como dicen en Wikipedia, y repito yo en la anotación, “loss aversion refers to the tendency for people strongly to prefer avoiding losses than acquiring gains”.
Además, la aversión a la pérdida nos conduce a la aversión al riesgo cuando evaluamos una posible ganancia, porque la gente prefiere evitar perdidas que conseguir ganancias.
Ahora explico porque decía que «la aversión a la pérdida» vale en el caso de la loteria:
Imagina que tengo mi billete y me ofrecen el cambio. Para mi, el cambio es la apuesta. Por tanto, tengo dos opciones:
A) No jugar. Es decir, no cambiar mi billete.
B) Jugar. Si decido jugar hay dos resultados significativos: b1) que entregue el billete ganador o b2) que lo reciba. Obviamente, b1 y b2 son igualmente probables.
Mi hipótesis es que la gente percibe el cambio como una apuesta y que decide no jugar —no intercambiar— por que la insatisfacción que nos produciría perder nuestro billete ganador es mayor que la satisfacción dada por conseguir el billete con premio (aversión a la pérdida).
¿No te convence un poco? De todas maneras, estoy dispuesto a aceptar que quizás no sea la explicación más… probable
P.S. Me apunto el tema del ‘endowment effect’ y tu ejemplo.
9 Kiko Llaneras // Nov 11, 2008 a las 21:53
Raul, he visto en tu web que trabajas en «Behavioral Economics», así que aprovecho para plantearte una cuestión:
Mi investigación esta en otro ámbito —biología computacional e ingeniería de sistemas— pero no me importaría saber un poco más de «Behavioral Economics» ¿Conoces algún curso de verano, master, programa, etc interesante? Cuando más multidisciplinar mejor, claro
Todo este asunto del «Behavioral Economics» me parece interesantísimo, la verdad.
10 Kiko Llaneras // Nov 11, 2008 a las 22:07
Biomaxi, Gracias por el enlace. Me ha gustado mucho y me ha hecho apuntarme un libro para comprar. Aunque conocía el blog, no lo tengo en el lector de feeds… no acabo de entender por qué.
Por cierto, también tengo una pregunta para ti. He leído que andas haciendo un máster de periodismo y comunicación de la ciencia, ¿que tal esta? ¿donde es? me parece una idea interesante…
11 Juan // Nov 12, 2008 a las 00:43
Vale, yo también acepto el endowment effect en el caso del trastero que expone Raúl y me pongo como ejemplo de acumulador de cosas. Pero ¿qué guardamos en el trastero? Periódicos viejos, libros, juguetes de cuando éramos pequeños, ropa vieja… es como parte de nuestro pasado y, por supuesto, no tiene sustitutivos equivalentes. Además, no tiene sentido estimar el valor de estas cosas porque nadie nos va a ofrecer nada a cambio de esos bienes. [El coste de oportunidad del alquiler del trastero sería otra historia. Habría que pasarse por trasteros de alquiler a ver si realmente acumulan las mismas cosas inservibles que los trasteros que vienen gratuitamente con la casa. Yo creo que no.]
En el caso de un billete de lotería, yo alteraría la pregunta: ¿si mi billete ya tiene las mismas probabilidades de tocar que el que me ofrecen, para qué cambiarlo? El billete (mi billete) tiene un coste de adquisición o un valor de adquisición: me he ido a por el a “Doña Manolita”, o me lo ha regalado el camarero de mi bar favorito, o es el número que he comprado con los compañeros del trabajo… en fin, he puesto un esfuerzo y una esperanza sentimental en el hecho de comprar ESE billete. En realidad, un billete de lotería es ya un acto irracional: su esperanza de premio es mayor que su coste, así que, si lo compramos, no es por el premio sino por los otros valores psicológicos que depositamos en él. Yo creo que lo re-irracional sería cambiarlo.
Creo que mi explicación es coherente con el ejemplo que ponen al final de la entrada de endowment effect en wikipedia:
http://en.wikipedia.org/wiki/Endowment_effect
Los chicos que habían conseguido su entrada acampando en la puerta del estadio pedirían 2400 $, mientras que los que no la habían conseguido estarían dispuestos a pagar 170$. Normal. 170$ me parece incluso excesivo (no vale eso ni una entrada de los Lakers). La gracia está en el proceso de adquisición del billete (¡no se lo tenían que pasar bien en la acampada!), y el disfrute que -intentad interiorizarlo- supone ver el partido sabiendo que “te lo has ganado”.
También creo que la aversión al riesgo juega un papel… pensad en la cara se os quedaría si:
a) Decidís no aceptar el cambio y el billete que no habéis aceptado toca.
b) Decidís aceptar el cambio y al otro ¡le toca VUESTRO billete de lotería! (Vaya, endowment effect de nuevo, jeje).
12 Juan // Nov 12, 2008 a las 00:49
Corrijo una errata de mi anterior comentario:
…En realidad, un billete de lotería es ya un acto irracional: su esperanza de premio es MENOR que su coste…
Y rectifico también sobre el precio de las entradas de los Lakers:
http://www.lakertickets.com/list.php?prodID=692987&E=Los+Angeles+Lakers
Si buscáis entradas contra los Celtics el día de Navidad cuestan hasta 13.000 dólares.
13 Raúl // Nov 12, 2008 a las 13:49
Kiko, sí, aversión al riesgo es más o menos lo que pones tú: Si puedo elegir entre ganar 100 euros seguro y una lotería con valor esperado 100, prefiero ganar 100 seguro.
Ejemplo: Supongamos que soy averso al riesgo (que probablemente lo soy
, y que me dan a elegir entre ganar 100 euros seguro o jugar un juego en el que se tira una moneda y gano 200 euros si sale cara, y nada si sale cruz. El juego tiene valor esperado 200×0,5+ 0×0,5= 100 —> Prefiero no jugar (por supuesto, también prefereriría no jugar si el valor esperado fuera menor).
Ojo: Aversión al riesgo no significa que siempre evite el riesgo. Sólo si tengo una opción segura que iguale (o supere) el valor esperado de la lotería. Por cierto, cómo decía Juan, no tiene sentido comprar lotería si somos aversos al riesgo, porque teniendo en cuenta el coste del boleto y la ganancia esperada, la lotería tiene un valor esperado negativo, y por tanto debería preferir no jugar (ganancia segura 0 euros) que jugar (ganancia esperada < 0 euros).
Otra cosa: Es cierto que aversión a la pérdida implica aversión al riesgo, pero lo contrario no es cierto. Puedes ser averso al riesgo pero no averso a pérdidas.
Sobre lo del billete de lotería: Cambies o no cambies el billete, las probabilidades de ganancia y pérdida (y los importes de éstas) son las mismas. Por tanto, ni la aversión a la pérdida (ni al riesgo) pueden explicar que no cambies. Deberías estar indiferente. En lo que tú dices
“la insatisfacción que nos produciría perder nuestro billete ganador es mayor que la satisfacción dada por conseguir el billete con premio (aversión a la pérdida).”
Hay tal vez algo curioso (también en el comentario final de Juan): Cuando pensamos en cambiar, a nuestra imaginación se nos viene sobre todo la idea de que es posible perder el billete ganador; mientras que si pensamos en qué pasa si no cambiamos, nos viene a la mente sobre todo que es posible que así conservemos el billete ganador. Pero no pensamos en que un cambio nos puede llevar a conseguir el billete ganador, y que no cambiar puede llevar a quedarnos con el billete perdedor. Estos sesgos cognitivos son posibles (enfatizamos lo positivo de lo que tenemos, y lo negativo de lo que no tenemos), pero no son un efecto de la aversión a la pérdida (que es algo no cognitivo, sino emocional, digamos).
Otra cosa: Yo distinguiría entre el endowment effect y pensar que nuestro billete tiene mayor probabilidad de ganar. El endowment effect puede ocurrir por eso, pero también por otras razones, como las sentimentales que menciona Juan. Es un fenómeno muy amplio que puede ocurrir por muchas razones.
La Fundación Urrutia Elejalde (http://www.urrutiaelejalde.org/summerschool.html) organiza cursos de verano en San Sebastián (vamos, mejor sitio imposible) y a veces han sido sobre temas relacionados con behavioral economics, desde un punto de vista bastante multidisciplinar. Por lo demás, el panorama nacional es todavía bastante escaso en cuanto a oferta no especializada.
14 BioMaxi // Nov 13, 2008 a las 16:13
Pues el máster es en la Carlos III y de momento me está dando muy buenas sensaciones. Ya iré contando más cosas.
15 A miscelánea // Nov 13, 2008 a las 21:23
Entonces, en el supuesto que yo quiera vender mi guitarra, la guitarra con la que empecé a tocar, valorada en 200 euros cuando la compré, ¿Cuál es el precio justo teniendo en cuenta estos razonamientos?
Menos de 200 euros porque está gastada y ha perdido valor.
A 200 euros porque así ni gano ni pierdo, me quedo tranquilo.
Más de 200 euros porque es mi primera guitarra, le tengo aprecio.
¿Cuánto vale la irracionalidad?
Como la única opción posible es la primera, no la vendo, entonces tengo aversión a la perdida. El bienestar que me ofrecen los 150 euros producidos en la venta de la guitarra, no compensan mi satisfacción de tenerla.
¿Cómo podría conocer el precio en el que el bienestar se igualará?
16 Kiko Llaneras // Nov 14, 2008 a las 00:39
Ok, Biomaxi, ya nos vas contando.
A miscelánea, el valor justo… quizás depende de cada comprador/vendedor. Para tí es mayor que 200€, pero no para el resto. Por eso no la vendes.
En teoría, y con salvedades, el precio al que se realiza una transacción es el precio justo, porque satisface tanto al comprador como al vendedor. Imagina que alguien, un fan tuyo quizás, estuviera dispuesto a pagar 2000€ por la guitarra. Si los paga es porque la satisfacción que le producirá tenerla lo justifica… y si tú aceptas, será porque los 2000€ compensan la pena de perderla.
17 Kiko Llaneras // Nov 14, 2008 a las 00:43
Raúl, mañana —con más luces que ahora— releo tu comentario.
Y muchas gracias por la información sobre la Fundación Urrutia Elejalde, me lo plantearé el año que viene (aunque sea un poco locura).
18 Kiko Llaneras // Nov 14, 2008 a las 00:55
Juan, de las dos situaciones —ambas igualmente probables—,
a) Decidís no aceptar el cambio y el billete que no habéis aceptado toca.
b) Decidís aceptar el cambio y al otro ¡le toca VUESTRO billete de lotería!
¿Cual os molestaría más? Creo que la mayoría llevaría mejor la a) que la b).
Es decir, preferimos no cambiar y dejar de ganar (evitando b) que cambiar y acabar perdiendo nuestro billete premiado (dispuestos a aceptar a). Y creo que eso es una forma de aversión a la pérdida.
19 Rosqui // Nov 14, 2008 a las 04:10
Hombre yo tampoco descartaría factores como que le otorgamos determinadas propiedades negativas o positivas a las cosas y personas… es como eso de este jersey me da suerte o si llevabas un jersey un día que pasó algo malo y le cogiste manía…
Si tu número para ti es el de la suerte no se lo cambias a nadie y menos si a esa persona la has etiquetado como “persona que no trae suerte”, etc…
O por ejemplo la creencia en el destino…si tu piensas que el destino es que te toque a ti la lotería con ese número puedes pensar que al intercambiarlo con alguien que alomejor no está destinado a que le toque la lotería puede hacer que tu también te quedes sin ella.
Son otras cosillas que se me han ocurrido así a voz de pronto! jejejej yo me ido por el lado más social!!!deformación profesional…
20 Kiko llaneras // Nov 16, 2008 a las 21:34
Es cierto, Rosqui, yo creo que hay mucho de eso. Este tipo de atributos que incorporamos a nuestros objetos son una especie de «endowment effect», que como explicaba Raúl, dice que la gente valora más un bien si este es de su propiedad.
21 Kiko Llaneras // Nov 26, 2008 a las 00:57
(otra prueba)
22 Kiko llaneras // Nov 26, 2008 a las 01:03
(Y otra)
23 Kiko Llaneras // Nov 26, 2008 a las 01:11
(Y venga…)
24 Gustavo // May 21, 2009 a las 20:53
Hola, creo que el problema no es pensar que mi billete tiene mas posibilidades de ganar, yo creo que la chance es la misma, pero igual no lo intercambiaria simplemente porque “si llega a ganar mi billete y se lo di a otro me mato” porque era mio y se lo di. En cambio si pierdo, bueno perdi pero me correspondia.
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