Un artículo crítico con el funcionariado ha tenido mucha difusión por medio de twitter y me ha hecho reflexionar. Coincido en que son demasiados, pero creo que puede alimentar una extendida forma de crítica hacía los funcionarios demasiado simple.
En el artículo, Pedro sostiene que los funcionarios no pueden ser funcionarios porque eso acaba con sus incentivos, y dice: “¿Qué incentivo puede tener una persona que tiene un empleo de por vida? Ninguno.”
Las personas respondemos a incentivos, tiene razón, pero no a uno, sino que vivimos entre una maraña de ellos. No mencionaré los románticos, como la realización personal o el cumplimiento del deber, y sí otros más prácticos:
- Un policía tiene un incentivo… para hacer la vista gorda con un concejal o un comisario que da positivo en un control de alcoholemia.
- Un inspector de haciendo tiene un incentivo… para no mirar con lupa las cuentas de un montón de gente.
- Un profesor tiene un incentivo…. para aprobar al sobrino cazurro del alcalde.
- Un notario puede recibir un maletín lleno de incentivos… para firmar las cosas más variopintas.
Estos incentivos para la corrupción y el servilismo se ven frenados si el policía, el profesor y el notario son funcionarios y tienen un puesto asegurado con independencia del poder. Además, cuando enfrenten el dilema del corrupto, en el lado recto de la balanza habrá un trabajo de por vida, en lugar de un contrato de seis meses. Otro incentivo para los firmes valores.
Hay que recordar que el acceso por oposición y las plazas “en propiedad” no se inventaron porque sí, sino que son mecanismos para que los profesionales de la estructura del estado —administración, judicatura, hacienda— actúen con independencia del poder político.
Con esto no pretendo hacer una defensa a ultranza del funcionariado (ver nota), sino señalar que la cuestión no puede zanjarse diciendo que los funcionarios son inútiles y que deberíamos prescindir de todos ellos.
Nota: Mis críticas serían que (a) hay demasiados funcionarios, especialmente en puestos de poca responsabilidad, (b) faltan mecanismos de supervisión e incentivos a la productividad, (c) los sindicatos han montado lobbies injustos, y (d) se han adulterado los mecanismos de acceso en perjuicio de la buscada responsabilidad e independencia del funcionariado.
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29 respuestas hasta ahora ↓
1 Felipe // Dec 28, 2009 a las 18:23
Coincido contigo en los ejemplos que pones, excepto en el de los profesores. Y no tanto los de colegios e institutos, sino en la universidad. Habiendo llevado allí bastantes años, no veo sentido a que los profesores de universidad (ni buena parte del PAS) tengamos que ser funcionarios, y en España ha sido uno de los catalizadores (no digo que sea el único ni que sea la causa) de la mala calidad de muchos docentes (y no digo “investigadores”, porque ni hablamos de que esos investiguen). Ni incluyo aquí a todos, ni digo que quitando la funcionarización se arreglarían los problemas, pero ayudaría mucho y, ante todo, obligaría a que mucha gente dejase de mirarse el ombligo y tuviera un poco de humildad.
2 Kiko Llaneras // Dec 28, 2009 a las 18:31
Felipe, he puesto los ejemplos sin pensar demasiado, pero si creo que los profesores pueden ser funcionarios, aunque se podría plantear que fuera para determinadas figuras y no desde base. En la universidad quizás lo limitaría a los catedráticos.
De todos modos, ¿no te parece que con los cambios recientes los mecanismo de selección de profesorado han mejorado mucho en la universidad? No digo que los profesores que entran ahora sean mejores, pero pienso que el procedimiento es más trasparente y limita la endogamia.
Saludos.
3 anllogui // Dec 28, 2009 a las 19:45
El link de “incentivos de la productividad” no va. Me he quedado con las ganas… XD
4 Pablo Moreno Galbis // Dec 28, 2009 a las 19:53
“pienso que el procedimiento es más trasparente y limita la endogamia.”
Creo que cuando menos del 50% de TU hayan obtenido el doctorado en esa misma universidad se podra hacer esa afirmacion. De momento lo unico que veo yo en los doctores del poli es que todos estan en cola a la espera de conseguir su plaza (y saben que la obtendran a base de paciencia, comerse horas de clase que ningun TU quiere, y firmar de primer autor si hacen ellos el paper, y de quinto autor en papers en los que no han contribuido).
5 Kiko Llaneras // Dec 28, 2009 a las 21:02
Pablo, mi opinión un poco más elaborada que antes:
1. La endogamia ha mejorado. Las últimas personas que conozco con plaza las han ganado en universidades distintas a la suya. En parte esto se debe a que hay pocas plazas.
2. Los sistemas de acreditación vía ANECA —agencia independiente— han conseguido que todos los candidatos, aunque sean de la casa, tienen que cumplir unos requisitos mínimos. Eso es lo que considero una mejora en transparencia y competencia, así como un límite a la endogamia.
En general un doctor no va a ganar una plaza sólo a base de paciencia, sino con un trabajo razonablemente bueno en docencia e investigación… y además una dosis de paciencia.
PS. Lo del 50% del TU dudo que lo veamos a medio plazo. Entre otras cosas porque nuestras universidades no tienen suficiente nivel como para captar tanta gente de fuera.
6 Pericuco // Dec 28, 2009 a las 21:18
Creo que es el primer disparate que te leo.
Pero hombre, si España está plagada de corrupción y amiguismo, a la vez que de funcionarios. El argumento del post no justifica la presencia de tanto funcionario.
Saludos
7 Kiko Llaneras // Dec 28, 2009 a las 21:51
Pericuco, no sé si tomarlo como un cumplido…
Dale una segunda oportunidad al texto: yo no justifico la existencia de tanto funcionario, sino la existencia de algún funcionario. Digo dos veces que quizás sean demasiados.
8 Kiko Llaneras // Dec 28, 2009 a las 21:57
En cuanto a la corrupción y el amiguismo imperante, por ahí iba cuando decía que “se han adulterado los mecanismos de acceso en perjuicio la responsabilidad e independencia del funcionariado.”
Idealmente: funcionarios de élite y sólo en puestos con cierta responsabilidad, ¿seleccionados de forma transparente?, ¿con incentivos por resultados?, ¿bajo mecanismos de control?
De lo que no soy partidario es de prescindir de todos ellos. Eso nos dejaría en manos de la clase política —aún más— con todo lo que eso implica, ¿alguien quiere de verdad eso?
9 Kiko Llaneras // Dec 28, 2009 a las 21:58
Angél, el enlace es este: Obama: «Rechazo un sistema que recompense el fracaso»
10 Albert // Dec 29, 2009 a las 03:19
Totalmente de acuerdo, Kiko. A menudo se nos olvida que el funcionariado “de por vida” no se creó históricamente para establecer privilegios, sino más bien para limitarlos, o mejor dicho para salvaguardar los puestos técnicos del poder (el establecido o el encubierto). El cómo se lleve eso a cabo en la práctica es el quid de la cuestión.
11 Laura // Dec 29, 2009 a las 04:31
Uf! Esta vez te has metido en camisa de 11 varas.
Sinceramente yo prefiero que el cazurro del sobrino del alcalde apruebe si yo obtengo una enseñanza de calidad, lo que no se puede consentir es que se mantengan profesores que suspenden una y otra vez las evaluaciones que hacemos los alumnos y que nos tengamos que gastar el dinero en academias privadas donde poder entender algo de la asignatura. Los favoritismos no se subsanan con garantizar una plaza fija, más bien todo lo contrario. Cuando se comete una de las irregularidades que citas en el post, ese trabajador si no fuese funcionario se estaría jugando el puesto, ahora siguen ocurriendo motivados por vínculos de amistad y lo único que se ha hecho en cierta manera es legalizarlos puesto que no se aplican las penalizaciones que sí que se aplicarían a cualquier trabajador del sector privado.
Feliz año,ciao
12 Kiko Llaneras // Dec 29, 2009 a las 15:01
Laura, es verdad que los mecanismos de control de funcionarios —y profesores en particular— deberían ser más exhaustivos para evitar abusos.
En el caso del profesor lo importante es que ser funcionario le da más autonomía e independencia. Eso tiene ventajas e inconvenientes, pero en mi opinión compensa (al menos para ciertas figuras de profesores).
Por ejemplo, un profesor puede censurar públicamente al gobierno, publicar informes críticos con su gestión, o concurrir a elecciones, en parte protegido por su categoría de funcionario.
Por supuesto que los incentivos para dar un trato de favor a amigos y familiares persisten —quizás ampliados— pero estos se desvinculan del poder, en particular del poder político, y eso tiene repercusiones. Además, una cosa es decirle a tu primo que no puedes “echarle un cable” y otra decírselo a tu jefe, si es quien te paga y de quien depende tu futuro.
Un saludo.
13 Malonez // Dec 30, 2009 a las 01:30
No sé no sé, llevando el razonamiento al extremo hagamos funcionarios a los políticos para que no sean corruptos… Por cierto, los notarios creo que ejercen una función de funcionariado pero trabajan por libre.
En cuanto al profesorado universitario, un pensamiento que me contó un profesor de universidad: “Tal y como están las cosas, podría no ir a dar clase en todo el año, el último día aparecer y darle una torta al decano, y mi puesto no peligraría”.
14 Pedro // Dec 30, 2009 a las 13:50
Malonez: mmm, interesante propuesta, mmm politicos por oposición en lugar de por elección mmm politicos competentes en lugar de politicos sin formación,… politicos mileurristas en lugar de milloneuristas… si fuese una buena idea para los políticos, ya lo habrian hecho.
Ahora en serio. Una de las reivindicaciones que suelen hacer los partidos politicos cuando están en la oposición es la profesionalización de la función publica a su más alto nivel, de forma que los cargos políticos sean ocupados por políticos, y los cargos técnicos sean ocupados por técnicos. Y sistemáticamente, se les olvida siempre que llegan al poder.
15 Pedro // Dec 30, 2009 a las 14:45
Bueno, entremos al tema de los incentivos. Soy inspector en cierta rama de la Administración del Estado. Por cierto, si preguntan que hago conectado a estas horas a Internet, estoy de vacaciones. Si miran otras invervenciones mias, verán que suelen ser a altas horas de la noche.
El producto de mi trabajo son sanciones importantes. Y no tengo ningún incentivo a mi trabajo. Cobro exactamente igual si trabajo mas que si trabajo menos, si mis investigaciones están mas o menos elaboradas, y las sanciones mas o menos fundamentadas. Desde luego, ya querria yo un sistema de incentivos como los que tienen en la banca española, y mejor en la dirección, porque ¿por qué están ustedes pensando en igualar a la baja en lugar de igualar al alza?
Como sabrán, no es noticia que un perro juegue con un niño, pero si que un perro muerda a un niño. Nunca se habla de los funcionarios que hacen su trabajo, y cuando se habla de los que no trabajan, siempre se extrapola que no trabaja ninguno, pero ¿no están ahi las carreteras? ¿no están ahi las calles? Los hospitales están abiertos, a los enfermos se les atiende, las pensiones se pagan, y las empresas no pagarian la seguridad social si no supiesen que hay unos funcionarios en la Tesorería que están vigilando el cumplimiento de sus pagos.
Cuando transplantan a alguien de algo importante y sale en los medios de comunicación, sale agradeciendo al Dr. X y a su equipo por la atención recibida, pero nunca nadie se acuerda de las enfermeras que prepararon el quirofano, los auxiliares que tuvieron a punto las habitaciones, las cocineras que prepararon las comidas, el personal de administración que ese quirofano tuviese luz, oxigeno, etc. que el hospital en su dia se construyese y en la actualidad permanezca abierto y en buen estado de uso… en este pais parece que todo eso es por arte de magia. Pues cada vez que reciban algún servicio publico, piensen que hay detrás muchas mas personas de las que ustedes ven. Hasta la silla en que se han sentado ha necesitado de alquien que se ocupase para que se comprase, para que se financiase, para que se pagase, para que se recaudase, etc.
Ejemplo paradigmático de lo “poco” que trabajan los funcionarios: la huelga del personal de Justicia. La verdad, si no trabajasen la Administración hubiese podido aguantar indefinidamente su huelga, y desde luego no habría tenido que ceder a sus pretensiones. Así, pedian 200 € lineales de subida, tras algo mas de un mes de huelga les subieron “solo” 190 €. Además, aunque les descontaron el sueldo por los dias de huelga, al final lo recuperaron con creces con las horas extras que hicieron para recuperar el tiempo perdido.
Por cierto, respecto de los incentivos, los que ha puesto Kiko en el post inicial son incentivos perversos, podrian no serlo:
- Policia: incentivo respecto a la tasa de criminalidad en su zona.
- Inspector de hacienda: respecto a la recaudación, a la tasa de recaudación de su zona, a la tasa de inspecciones positivas, etc.
Por cierto, aunque se le denomine así, un notario o un registrador de la propiedad no son funcionarios pues no están regulados por el Estatuto Básico del Empleado Publico. Son profesiones reguladas, pero no cobran sus ingresos del los presupuesto de organismo público alguno.
Los funcionarios somos siempre victimas propiciatorias fáciles. Hace poco a alguien se le condenó por insultar a la SGAE, mientra que a un periodista se le exoneró por insultar a los funcionarios. Si haces un chiste de gays, en seguida te tacharán de homofobo, si lo haces de gitanos te tacharán de racista, si de mujeres, te tacharán de machista. Pero no pasa nada si es de funcionarios. Si un funcionario no trabaja, es seguida se extrapola que no trabaja ninguno, pero si encontramos un cura pedofilo, no se puede extrapolar, en seguida se dice que es la excepción.
16 Por qué (algunos) funcionarios deben ser funcionarios // Dec 30, 2009 a las 20:52
[...] Por qué (algunos) funcionarios deben ser funcionarios http://www.ensilicio.com/2009/12/por-que-algunos-funcionarios-deben… por ctrl_alt_del hace pocos segundos [...]
17 Manuel // Dec 31, 2009 a las 11:11
La condición de funcionarios de determinadas profesiones no implican que se consiga que no exista corrupción. La misma generalmente existe, a mi atender, por las siguientes causas:
a.Falta de transparencia en sus actividades.
b.Fuerte discrecionalidad en sus decisiones.
c.Falta de medidas de control efectivas a las mismas.
Además tenemos que gran parte de la corrupcíón que se produce es por que se produce una doble coincidencia. Los cargos politicos dentro de la administración son elegidos independientemente de su idoneidad para el puesto que ocupa. Así nos podemos encontrar con licenciados en ingenieria industrial ocupando cargos de un fuerte componente de derecho administrativo. Además por otro lado nos encontramos que no existen medidas efectivas de control a las acciones de estos cargos desde dentro de la misma administración lo que provoca que cualquier intento de detener la corrupción que se genera desde estos altos niveles, que son los que tienen mayor repercusión mediática. Por un lado la incompetencia y por otro lado la falta de control, por la escasa transparencia en el cualquier proceso administrativo. Así nos encontramos que gran parte de la administración, la más cercana a la población(seguridad, educación, sanidad) son las que tienen índices menores de corrupción. Pero otros ámbitos con menor contacto, mayor oscurantismo, procedimientos administrativos opacos y pocos inteligibles.
En suma la existencia de funcionarios no nos protege de la corrupción. La unica forma de mitigarla es a través de la creación de procedimientos administrativos publicos, y medidas de control para evitar que cualquier alto cargo pueda caer en la corrupción y si cae limitar esta de una manera efectiva.
Un saludo a todos.
18 Kiko Llaneras // Jan 1, 2010 a las 16:04
Malonez, es cierto, los notarios no son funcionarios como explica Pedro, pero las razones por las que tienen plazas “en propiedad” son las mismas: para ser independiente. También ganan un montón de pasta para ser más difíciles de corromper (aunque en la sociedad de la información controlarlos es ahora más facil y está razón podía estar debilidad…)
Al hilo de lo que comentáis tú y Pedro, respecto a los políticos… supongo que están bien como están, lo que hay que evitar es que sigan copen nuevas parcelas de poder, infiltrándose en poder judicial y creando figuras políticas entre el funcionariado, por ejemplo.
Como decía “> Noguera en su post: “El político legisla, con su legitimidad democrática, y el funcionario aplica la ley de manera positiva con su independencia. El juez dirime conflictos de interpretación de las leyes cuando se producen demandas de particulares o actuaciones de oficio (por parte de funcionarios).”
19 Kiko Llaneras // Jan 1, 2010 a las 16:06
Pedro, los sistemas de incentivos diría hacen falta. Y los que más los piden son los funcionarios que hacen bien su trabajo y están hartos de ver a compañeros “listillos” que no hacen apenas nada. También me parece oportuno tu comentario sobre los funcionarios aplicados, y que, al fin y al cabo, mantienen este país funcionando.
Manuel, mi argumento es que la condición de funcionario es necesaria para dotar de independencia a la estructura del estado… pero no condición suficiente, desgraciadamente. Entre otras cosas, coincido en que hace falta transparencia y mecanismo control.
Por cierto, creo que la corrupción en los puestos políticos se trasladaría más facilmente a toda la cadena si dejara de haber funcionarios.
En definitiva, mi opinión es que hay cosas que mejorar en la gestión del personal funcionario, pero que la crucifixión de estos es absurda e injustificada.
20 Marte // Jan 1, 2010 a las 19:55
Es muy complicado eso, si tienes un sueldo asegurado y un puesto asegurado también puede ser contra producente para no tener que esforzarse, no preocuparse de perderlo, y aún así obtener algún beneficio extra derivado de la currupción.
21 Manuel // Jan 1, 2010 a las 20:15
Creo que la independencia del Estado se consigue cuando sus miembros se encuentran sujetos a control efectivo que implica que si por cualquier causa se alejan de sus cometidos o los incumplen las medidas de control efectivas en el tiempo sancionan de modo que: comenzando por la perdida o suspensión del empleo, u otras penalizaciones; los empleados públicos perciban que cualquier alegalidad es sancionable y además de una manera rápida y efectiva(véase caso Juez Tirado Audiencia de Sevilla y su secretaría Judicial).
Debemos darnos cuenta que la connivencia de los funcionarios en todos los escándalos públicos habidos y por haber es notoria. Los funcionarios deben, y es parte de su obligaciones, el que se haga respetar los procedimientos administrativos y cumplir las exigencias de la ley para cualquier acción. Y si el funcionario de cualquier categoría omite estas obligaciones por una desidía en su cumplimiento nos encontramos que la corrupción ha comenzado a ser efectiva una vez más. Los funcionarios técnicamente son intocables, aunque legalmente no sea así, pero aun así ven todos los días decisiones de políticos o altos cargos políticos de cualquier administración que se transforman en actos administrativos de la administración donde desarrollan su trabajo que se crean en condiciones de alegalidad, por no decir ilegales. Cuando los propios funcionarios detengan esas alegalidades la administración pública en este país será mucho más efectiva, tendrá menos pleítos con los administrados y los funcionarios serán más respetados. Pero hasta que ese momento llegue nos encontramos con una administración corruptible, ineficaz, y altamente desprestigiada.
Un saludo. a todos.
22 balhisay // Jan 3, 2010 a las 23:21
A las cuatro críticas creo que sería necesario añadir una quinta:
- No existe un auténtico control sobre el trabajo de los funcionarios, que en muchas ocasiones no es ni eficaz, ni eficiente, ni con el mínimo asomo de profesionalidad y respeto a la ciudadania que con sus impuestos mantiene esos puestos de trabajo, sin que eso suponga alguna sanción para el sujeto en cuestión.
Enhorabuena por el blog.
23 Kiko // Jan 4, 2010 a las 00:43
Coincido en la necesidad de más control, y en eso estamos de acuerdo todos.
El compromiso esta en que exista un control efectivo del trabajo, sin que el funcionario dependa del gobierno y pierda su independencia. Ese conflicto no existe en sector privado, donde solo la ley esta por encima del jefe. Un funcionario es en cierto modo independiente de su jefe –intencionadamente– y eso tiene como precio un control más difícil.
En mi opinión hay dos vías de mejora: tener funcionarios en menos puestos e introducir mecanismos elaborados que permitan el control sin comprometer la independencia del funcionariado. Las TIC podrían ayudar.
24 Eloy // Jan 5, 2010 a las 19:27
Hay paises en los que ser funcionario no evita la corrupción, sino que es común en dicho estamento (Mexico, por poner un ejemplo)
Parece que hay países que apenas tienen funcionarios y funcionan perfectamente (Suecia?)
Hay algún país en el que ser funcionario esta limitado a ciertas actividades de interés general (USA)
Con esto quiero decir que desde mi punto de vista la necesidad del funcionariado depende, en buena parte, de la situación económica y nivel de desarrollo social de cada país. Una sociedad desarrollada puede no necesitar funcionarios si la sociedad penaliza a quien simplemente no hace lo que debe. A la nuestra le ocurre lo contrario, tal vez por ello el 54% de los estudiantes universitarios quieran ser funcionarios.
En nuestro caso no creo que el problema del funcionariado sea la falta de control, claro que lo hay, y a veces incluso casi policial. Para mi el problema es la falta de responsabilidad de quien debe tomar las decisiones cuando alguien realmente está engañando al sistema, simplemente pocos aplican los medios de control que ya existen. El excesivo paternalismo, nuestra cultura cristiana (claramente opuesta a la protestante=incentivante) y otras muchas razones hacen que tengamos las mayores legislaciones para controlarlo todo y sin embargo apenas las cumplamos.
Me ha gustado el comentario de Pedro porque me parece muy acertado. Pero, ¿cual es el porcentaje de funcionarios que realmente hacen lo que deben?. Como trabajo en la Universidad, dentro de mi ámbito tengo la respuesta, pero me gustaría saber que impresión hay en otros ambitos funcionariales.
25 jelopez // Jan 6, 2010 a las 00:15
El argumento de que la garantía de un puesto de trabajo evita la posibilidad de ser corrompido no se sostiene: es una cuestión de umbrales, ya que un precio mayor pagado al funcionario de turno seguiría permitiendo la corrupción. Si ese argumento fuese válido nos tendríamos que plantear sostener a funcionarios con sueldos altísimos para evitar que se corrompan (por cierto que este es el argumento que muchos utilizan para justificar los altos sueldos de muchos políticos, que así no se les puede corromper)… ¿A qué llegaríamos? a funcionarios muy bien pagados para que no sean corrompibles pero ineficientes porque no hay mecanismos de incentivación por objetivos cumplidos. Menuda estupidez de argumento!
El qué es muy fácil: incentivación por objetivos cumplidos, castigo fuertes por corrupción y sueldos de mercado. Y el que no le guste que se marche.
Pedro: es evidente que hay muchísimos, muchísimos funcionarios que trabajan de forma eficiente… ese no es el debate, nadie discute eso. El tema es que hay otros tantos que no dan un palo al agua. Tú seguro que podrías señalar a muchos. El tema es por qué tienen el puesto garantizado con independencia de si trabajan poco, mucho, bien o mal. Reconozcámoslo: hace falta un ERE de cojones en la función pública ya de ya.
Saludos
26 jelopez // Jan 6, 2010 a las 00:20
Por finalizar el comentario anterior:
El gran problema de la cuestión no es el qué (incentivación por objetivos cumplidos, castigo fuertes por corrupción y sueldos de mercado), si no el cómo. Eso sí que sería una reforma estructural que el gobierno debe plantear… No lo hizo Aznar en su momento y no esperemos que ZParo lo haga. ¿Qué gobierno se atreverá a hacerlo?
Saludos
27 Kiko // Jan 6, 2010 a las 00:39
La clave no es que sean menos corrompibles en general, aunque algo también, sino que los funcionarios sean independientes del gobierno. Evitar corrupción por servilismo, digamos.
Piensa que es una forma de limitar el poder político. De otro modo todo el cuerpo de funcionarios seria cautivo de nuestros gobernantes. No creo que ninguno queramos eso.
Dicho eso, no tiene porque se incompatible con incentivos y demás.
Ps. Mañana me extiendo, que escribo desde el Iphone.
28 Alan // Feb 13, 2010 a las 06:12
Unos cuantos datos relativos al asunto sobre el “excesivo” funcionariado en perspectiva comparada,otro asunto es su eficiencia,cometidos, o que nos gusten más o menos:
Según los informes de la organización internacional del trabajo, OIT, y de la Agencia de recogida de datos de la UE, Eurostat, el porcentaje de población adulta que trabaja en el sector público en España es sólo 9.47%, uno de los porcentajes más bajos de la UE-15. El promedio de la UE-15 es 16.1% y en Suecia y Dinamarca (dos de los países con mayor eficiencia económica) es 21.12% y 26.24% respectivamente.
El porcentaje de personas adultas ocupadas en el sector público es bastante parecido desde el año 2000, con un ligero descenso desde el año 2005 pasando de ser un 9.63%, a un 9.47% en 2008. Ha crecido, sin embargo, en la mayoría de países de la UE-15 durante el mismo periodo.
El número de empleados públicos por cien habitantes (6) es, de nuevo, uno de los más bajos de la UE-15, sólo superior a Portugal e Italia. Este número es 17 en Dinamarca, 13 en Finlandia y 14 en Suecia (países donde los servicios públicos y el estado del bienestar son más extensos y más desarrollados, siendo a la vez –como reconoce incluso Davos, el Vaticano del pensamiento liberal- los países con mayor competitividad y eficiencia económica.
Que se fomente por parte de los medios-con un sesgo ideologico muy claro-cierta percepcion,y la sumemos a nuestra “manía” anti estatal no impide que el asunto no se pueda tratar con objetividad y algo más de rigor,para interesados
http://www.vnavarro.org/?p=3788
(Especialmente recomendable para el que decía que en Suecia casi no hay funcionarios…)
Por lo demas,agradecerle al autor el blog,que tengo en favoritos,aunque sea la primera vez que comente.
Un atento saludo
29 Kiko Llaneras // Feb 16, 2010 a las 10:12
Alan, habría que ver cuantos de esos empleados públicos son además funcionarios. En España —y hablo de memoria— creo que un 35% o 40% son funcionarios, quizás en otros países es distinto.
Son dos temas distintos, aunque relacionados, por un lado está el tamaño del gobierno, y por otro, y el porcentaje de empleados públicos que son funcionarios.
La primera es una discusión de tipo político, como apuntas, la segunda es una cuestión más sujeta al análisis económico: incentivos, productividad, control, etc.
En el primero tengo más clara mi posición: me gustan los estados fuertes. En el segundo tema hay más cosas que matizar, y aunque creo que los funcionarios son necesarios, hay muchas cosas que cambiar.
Un saludo y gracias por leer el blog
Kiko
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