It’s hard for many people to believe that there are extraordinary things inside themselves, as well as others. I hope you can keep an open mind. (Elijah Price)
Hoy he vuelto a ver el protegido (o más exactamente, la estoy viendo ahora mismo en multitarea).
Como pasa con los libros, creo que las primeras secuencias de una película son determinantes. Un buen director suele dejar su sello en los primeros minutos; en ese tiempo gana tu atención y a veces tu entusiasmo. A partir de ahí eres casi un aliado. Un buen ejemplo es Spielberg, que tiene por costumbre arrancar sus películas de forma genial.
Y es que el protegido tiene un comienzo buenísimo. Una primera secuencia genial: El parto de la madre Elijah, que pone los pelos de punta. Una segunda donde se presenta al protagonista y que sirve de separación dramática. Y cuando todavía no llevamos diez minutos, la tercera secuencia cierra el planteamiento poniendo sobre la mesa la premisa básica de la película: el protagonista sobrevive de forma más que milagrosa a un tremendo accidente de tren.
Es una de mis películas favoritas, fundamentalmente, por su originalidad. No en el tema -el nacimiento de un super-héroe- que es un recurrente, sino en el tratamiento: verosimilitud. La combinación no creo que tenga precedente en el cine, aunque si en el mundo del comic (Watchmen, Un clásico comic-book, ganador del Hugo. Muy recomendable, más aún si os gusta El protegido).
Eso si, la película no es para todo el mundo, y por eso no la suelo recomendar a cualquiera.
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