Estoy pasando la Semana Santa en León, y hoy, entre procesión y procesión, nos hemos escapado para visitar el Musac (museo de arte moderno de castilla y león).
El edificio del museo es bastante chulo, con toda la fachada de cristal opaco. Además la parte delantera, que da acceso al museo, utiliza cristales de colores (en honor a las vidrieras de la catedral). He sacado un par de fotos, pero casi mejor pasaros por flickr, donde hay fotos mejores que las de mi móvil.
Pero a lo que iba, el museo es algo más que un edificio bonito. La sensación que da es que la programación es muy dinámica y que se organizan actividades paralelas (por ejemplo, estos días un ciclo de cine sobre Takeshi Kitano). Las exposiciones estaban muy bien acondicionadas, y aunque las salas son amplias, las obras e instalaciones estaban agrupadas y muy bien adaptadas a la geometría del museo. Además, la entrada al museo es gratuita, lo que siempre es de agradecer (no me importa pagar una cantidad más o menos simbólica, como en el Prado, pero pagar más de 3€ me parece mala política).
Nos hemos apuntado a la visita guiada, algo que intentamos hacer a la hora de visitar museos de arte moderno, y hemos recorrido las tres exposiciones que hay estos días (hasta el 16 de abril):
Las tres merecen la pena, aunque creo que la de Marty, una escenificación de un circo de monstruosidades, y las películas oníricas de Pipiloti Rist me han gustado más.
En definitiva, el museo me ha gustado mucho, y me ha hecho reflexionar. En Valencia tenemos un museo interesante sobre arte moderno, el IVAM, sobre el que no tengo queja. Quizás echo de menos una programación más mundana o más actividades paralelas. Pero lo que no puedo entender es por que el Museo de las Artes y las Ciencias es tan pobre. Sabemos que ha costado una cifra astronómica y que el edifício es impresionante, de acuerdo. Pero el contenido del museo, a mi entender, deja mucho que desear. La exposición permanente es pequeña, con las instalaciones desperdigadas en una superfície enorme y desanjelada. Además, la mitad de los interactivos no funcionan. Pero lo que considero más grave, no recuerdo obras interesantes, ni videos, ni gráficas, ni maquetas, ni simulaciones… solo algo sobre efectos ópticos y unos juguetitos sobre electromagetismo. Si no es interesante para mi, un ingeniero al que le gustan los libros y los museos, ¿a quien va dirigido?
He sido un poco duro, pero más o menos así lo veo. La ciencia no interesa y por lo tanto el contenido de un museo sobre ciencia menos aún. Haz un edificio bonito, para que vengan a verlo y rellenalo con cuatro tonterias que golpear. Pero no se te olvide cobrar 7.5€ por entrada, por que no van volver.
Aunque son mucho más modestos por fuera, me lo he pasado muy bien visitando el Museo de las Ciencias de Castilla-la Mancha, en Cuenca o el Museo arqueológico de Alicante. Son menos ambiciosos, pero bien acabados, y cumplen con su cometido de enseñar y entretener.

